"Las noticias que se transmitieron a mayor velocidad durante la semana pasada fueron las relacionadas con las muertes, que son las más rápidas porque caducan pronto y pierden vigencia tras los funerales."

Llegué a esta nouvelle por esas casualidades que aparenta tener el destino. No pude soltarla.
La turista es una novela corta que sigue a Yona, una mujer de treinta y dos años que dedicó la última década a trabajar sin parar en una agencia de viajes llamada Jungle. Pero no es cualquier agencia de viajes, sino que se dedica a vender paquetes turísticos en sitios que han sufrido tragedias o desastres naturales; comúnmente conocido como "turismo oscuro". Cuando Yona es el blanco de su superior Kim, siendo acosada sexualmente en el ascensor de la empresa, ella no quiere reconocerse como víctima y mucho menos denunciar. Así que decide pedirle vacaciones, pero él ni lento ni perezoso, le ofrece viajar a la isla de Mui con todo pago por parte de la compañía para que evalúe el paquete turístico que ofrecen en torno al desastre natural acontecido tiempo atrás. Ella acepta y así comienza está aventura que muestra hasta dónde es capaz de llegar este sistema capitalista y cómo los trabajadores somos empleados como fichas que usan y descartan según la conveniencia.
La escritora de origen coreano, Yun Ko-eun, tiene la habilidad de construir una narración fluida pero no por eso poco profunda.
El capitalismo bestial es sin dudas, el verdadero monstruo de está ficción. La destrucción que deja a su paso, no sólo del planeta sino también del tejido social entre seres humanos. El amor entre dos personas resulta algo irreal, algo que no puede suceder porque ¿cómo podría? Como un rompecabezas, cada pieza tiene su lugar y su cierre. Algunos la describen como una "novela bisturí" y estoy de acuerdo; es afilada y cala hondo.
La turista es una nouvelle que no nos deja indiferentes y que va en consonancia con la época histórica que estamos viviendo, en donde podemos elegir entre hacer comunidad o aislarnos en nuestro propio microuniverso individualista.
Frases
"Era una masa de cotidianidad conformada en su mayoría por plásticos y objetos que no se descomponen, pero se olvidan fácilmente; cosas que perduran en el tiempo, pero no en la memoria."
"No quería reconocer que había sido víctima de acoso sexual. Tampoco quería ser parte de las víctimas «que no tienen de qué avergonzarse."
"Es que, cuando el desastre ocurre muy cerca de donde uno vive, da mucho miedo. Somos más objetivos si nos alejamos de la colcha con la que nos tapamos para dormir y de los cubiertos con los que comemos a diario."